El autoconsumo de energías renovables, ¿inviable?


España es uno de los países con más sol que posee mayores trabas legislativas

18/07/2017 – Paula Soret, Laura Martín e Itziar Pérez (La Laguna)

Las grandes potencias europeas llevan apostando por las renovables desde antes de los 2000.  A diferencia de países como Alemania, Reino Unido o Bélgica, hasta esta época en España no se comienza a estudiar de forma seria la viabilidad de un modelo energético basado en energías limpias. En la década de los noventa se había intentado desarrollar un plan, pero resultó ineficiente. A principios de siglo, menos del 5% de la energía española procedía de las renovables.

En casi todo el marco de la Unión Europea se han impulsado políticas comunitarias que apuestan por el futuro de las energías renovables. Con las medidas en auge, incluso el Gobierno de España intentó aprovecharlas como medio de recaudación del Estado a largo plazo. Tal y como se puede comprobar en los decretos-leyes recogidos en el BOE (Boletín Oficial del Estado) e impulsados durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se aprobaron múltiples beneficios fiscales, tanto para inversores extranjeros como nacionales que apostaran por la energía solar y la instalación de placas fotovoltaicas. Sin embargo, pronto se vieron envueltos en la gran ‘estafa del Estado’ de la que aún en la actualidad muchos no son conscientes.

En el año 2017 se puede afirmar que el autoconsumo de las energías renovables es inviable por varios motivos. Una de las principales controversias se generó con el cambio de gobierno. En 2009, el ex ministro José Manuel Soria aprobó el Decreto Ley que confirmó que efectivamente el Estado había engañado no solo a gran parte de la sociedad española, sino a multitud de extranjeros. La primera restricción iba destinada a los productores  de energía solar. Un año más tarde se recortó en un 45 % las ayudas a los huertos solares alegando que supondría un ahorro para el país de  1 200 millones de euros, aunque en 2013 se superó notoriamente con la supresión de los presupuestos destinados a la materia en 1 700 millones de euros.

Las políticas desmesuradas implantadas por el PSOE en España en la época de crecimiento llevaron a los productores a una especie de burbuja semejante a la conocida como “inmobiliaria” que se originó cuando Aznar se encontraba en el poder.

Con las posteriores políticas del Partido Popular como el conocido “impuesto al sol”, que agrava la producción de energía aplicando elevadas tasas, el autoabastecimiento se hace muy difícil no solo por la gran inversión que debes realizar para adquirir e instalar una placa, sino por el alto peaje de la energía que se exige.

Uno de los resultados más destacables de este periodo es la denuncia judicial que se le ha puesto a España desde el Banco Mundial por generar “inseguridad jurídica”. Así, nuestro país se ha convertido en el más demandado por la institución; unas demandas que se materializan en forma de indemnización, deuda externa con otros países y en recortes para los ciudadanos españoles.  Aún así, como afirma la Fundación Renovables, “en general, el autoconsumo está poniendo en entredicho los sistemas tarifarios en todo el mundo, provocando que las compañías eléctricas presionen cada vez más para incorporar (o aumentar, si ya existían) cargos fijos en los recibos de los consumidores”. No obstante, el sistema español sigue siendo el más paradigmático.

La odisea del autoconsumo


Ángeles Dorta acudió puntual a nuestra cita. Desde que vive en su nueva casa no recibe facturas de Endesa; vive del autoconsumo solar. “Las placas solares absorben la radiación, que carga la batería, y al mismo tiempo que se extrae, se almacena”, cuenta. Luego toda esa acumulación, tal y como describe durante la charla, pasa a un inversor que la convierte de cantidades mayores a menores como 2.20 vatios, que son los necesarios para generar la luz que se usa de manera habitual en una vivienda.

El autoconsumo alude a la capacidad de generar energía eléctrica propia de todos aquellos consumidores que viven conectados a las redes de distribución, ya sea para sus hogares o para sus comercios. Dicha energía procede de fuentes renovables, como el viento, el sol o la biomasa, y permite cubrir totalmente sus obligaciones.

La diferencia entre esta y una instalación aislada de la red, normalmente también fotovoltaica o eólica, es que sus generadores están interconectados a la red externa de tal manera que absorbe los excedentes producidos y completa la demanda interna cuando la generación es insuficiente. La red eléctrica actúa como un gran acumulador que va a usarse en función de esas necesidades que se presenten.

Es decir, una instalación de autoconsumo consiste en la instalación de un microgenerador fotovoltaico o eólico que ocupe un espacio adecuado, como una terraza o un tejado, unido a un contador bidireccional, mediante el que la compañía eléctrica calculará los saldos energéticos de consumo. Dicho sistema permite que los usuarios puedan producir su propia electricidad gestionándolo por medio de un intercambio de energía.

“Aposté por las renovables para no tener que facturar nunca más”

En el caso de Dorta, con su instalación solar fotovoltaica, la electricidad producida en exceso en horas diurnas, que coincide con que la familia se encuentra fuera ejerciendo sus tareas laborales y educativas, se vierte a la red generando un saldo energético positivo. Luego podrán consumir esos vatios cuando el saldo sea negativo, durante la noche, en invierno o en días nublados, por ejemplo. “Decidí apostar por las renovables para no tener que facturar nunca más”, asegura.

Esta usuaria lo tiene claro: “no tengo porqué estar preocupándome si se produce un apagón eléctrico”. El Delta, las lluvias torrenciales… toda la energía acumulada se transforma en luz también en este tipo de situaciones. El resto de sus vecinos, en cambio, deben esperar a que Endesa reanude el servicio, de nuevo. Y es que gracias a este sistema genera su propia energía limpia, ahorra en los consumos eléctricos, reduce su dependencia con respeto a las eléctricas y protege el medio ambiente evitando las emisiones de CO2 que se producen con el resto de energías.

El modelo y los precios de las baterías necesarias varían. En función del uso que se le de y los kilovatios que se vayan a extraer, deberá invertirse entre 600 €  hasta 5 000 o 10 000 euros. “Si necesitas más potencia tendrás que comprar una batería de mayor capacidad y de mayor aguante”, cuenta la usuaria entrevistada. Pero, ¿realmente es tan difícil y costoso vivir de las renovables?

Marcos González, propietario de Grupo Cymasol, empresa instaladora y distribuidora de generadores de energías renovables, explica que instalar placas solares en una vivienda para obtener agua caliente “logra una reducción del 40 % en la factura del agua, que es otra de las funciones que se buscan”. Pocas son las empresas que destinan su actividad al autoconsumo. Ergo, “viajamos a otras islas, a la Península también, para suministrar nuestros servicios”.

Los datos del ISTAC revelan que son alrededor de unas 10 000 viviendas las que cuentan con instalaciones como estas en Canarias. “Ahora ayuda mucho que existan las subvenciones por medio del ayuntamiento en el recibo de la contribución, pues animan bastante a que se decanten por montar un sistema de placas solares para reducir sus facturas”, afirmó González. Colocando las placas más económicas, el precio rondaría los 1 500 euros, añadiendo un mantenimiento anual que podrá sumar 50 euros al año. A su vez, empresas como esta permiten un acuerdo con el cliente para recurrir a la financiación del pago.

Por otro lado, Jesús Galván, empleado de Alisios Soluciones Energéticas, confiesa que también existen aspectos negativos a la hora de decidir instalar placas fotovoltaicas. “Es cierto que habrá ahorro económico a la larga, así como una acción contra el cambio climático, pero se produce una reducción de la superficie de nuestro hogar, en caso de colocarse en un jardín, y el continuo mantenimiento y la inversión inicial no se la puede permitir cualquier ciudadano”, comentó. Bajo su criterio, deberían existir más subvenciones hacia aquellos que deciden apostar por las renovables.

España le da la espalda al Sol


A principios de este 2017 saltaba a los medios una noticia bastante llamativa: el actor español César Vea, conocido por El Laberinto del Fauno o Isabel, se encuentra arruinado por culpa de invertir en energías renovables. Invirtió en una planta solar junto a su hermano y esta fue declarada ilegal por el Gobierno, ocasionando una multa de 500 000 euros. Todo ello debido al fraude de las energías renovables en España del que han sido víctimas numerosas familias.

El Gobierno del PSOE, en 2007, puso en marcha un plan de fomento en el que incitaba a la población a invertir en renovables, donde la intervención financiera pública incluía ayudas a la inversión así como primas a la generación de electricidad con fuentes renovables. Pero una vez introducida en España la crisis económica, los recortes impactaron de lleno en todos aquellos que emprendieron creando plantas solares. “Decidí invertir porque era un negocio ecológico, ético y seguro que estábamos haciendo con el Estado, pero fuimos víctimas de la publicidad engañosa que emitieron, invitándonos a ser patriotas invirtiendo en nuestro país”, nos confesó Vea.

Si bien es cierto que es un tema que cada vez ocupa más portadas, la población no es consciente del rechazo indirecto que los poderes públicos hacen a las energías renovables. El actor afirmó estar bastante satisfecho con el trato recibido desde los medios de comunicación más relevantes a raíz de conocerse su caso y el del resto de familias afectadas, pero no sucede lo mismo con el Gobierno actual. “La intención que tiene es masacrar con diferentes recortes retroactivos después de los que aplicó el PSOE y de destruir completamente al sector fotovoltaico”, apuntó.

“Las asociaciones a favor de las energías renovables reivindican que se pueda verter a la red el excedente energético y luego recuperarlo en las horas sin sol”

El movimiento social a favor de este tipo de energía se ve impulsado por asociaciones como la Plataforma para un Nuevo Modelo Energético o Anpier. Pero que el Gobierno del PP se encuentra normativamente más cerca de las eléctricas es una clara evidencia, dándole así la espalda al sol. La gran aspiración de estas es que se implante el llamado “balance neto”. Es decir, que se pueda verter a la red el excedente energético y luego recuperarlo en las horas sin sol. Por supuesto, “a cambio de una cuota de mantenimiento o una compensación”, exigen. Así funciona en otros países europeos como Alemania, Portugal, Grecia, Italia o Dinamarca.

Para denunciar la situación, Vea se encuentra rodando un documental que llevará por nombre Sol(d) Out. En él ha recogido testimonios y opiniones tanto de afectados como de expertos que conocen de cerca lo sucedido. Su idea es estrenarlo en salas en el mes de septiembre para luego poder acceder a Los Goya y llevarlo por diferentes festivales de cine.

Canarias, dependiente energética


Una de las situaciones más relevantes que afectan a Canarias es su situación geográfica ultraperiférica. Sin embargo, como nos sugieren desde el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), las condiciones climatológicas de las islas propician un alto rendimiento en el aprovechamiento de la energía solar.

Empresas como  Metropolitano Tenerife, encargada de la red de tranvías de la isla, trabajan con energías procedentes de placas fotovoltaicas. “En nuestro caso es un proceso más complejo, puesto que esa electricidad generada se devuelve a Endesa para que la redistribuya, es decir, somos autosuficientes y generamos energía con esas placas, pero no de manera directa”, apunta Sara Estévez, ingeniera de la compañía. Aún así, afirma que la principal energía que se utiliza es la eléctrica.

Según el investigador Francisco Javier Ramos Real, en 2002: “El grado de dependencia energética exterior de Canarias es casi absoluto, así como escasa la diversificación de las fuentes, ya que el petróleo y sus deriva dos en el año 2000 representaba un 99,56 por 100 del total de las energías primarias utilizadas”. A pesar de todo, con las políticas que se han ido desarrollando a nivel nacional y en la propia comunidad, la apuesta por las renovables ha crecido notablemente en los últimos años. Proyectos como los del ITER, el ITC, o el Gorreta del Hierro son un ejemplo de las intenciones de autoabastecimiento que se pretenden propulsar.

El problema reside, según Elena Llarena  del departamento de Energía Solar Fotovoltaica del ITER, en que “la ausencia de aprovechamientos hidroeléctricos – a excepción de la reciente puesta en marcha de la denominada instalación ‘Aprovechamiento Hidroeólico de El Hierro’–  impide una participación mayor de las energías renovables y hace que se mantenga unos niveles alejados de los que se registran en el conjunto de España o en otros sistemas energéticos de la Unión Europea”.

La encargada del departamento nos habló de uno de los proyectos que,  a su juicio,  resulta uno de los más innovadores del instituto: “Las casas bioclimáticas que ofrecemos a los visitantes son una perfecta experiencia para potenciar otros estilos de vida”. Estas instalaciones no solo son energéticamente suficientes, sino que muestran un modelo ecológico de cero  emisiones de CO2. “Las 24 casas que forman el complejo son capaces de autoabastecerse gracias a la utilización de paneles solares térmicos para la producción del agua caliente sanitaria  y paneles solares fotovoltaicos para la producción de la energía eléctrica”, añadió.

El testimonio de los partidos políticos


Los edificios colindantes al Parlamento de Canarias, en su mayoría, no aprovechan el sol de la capital. Sin embargo, su actividad es continua. Allí, Gustavo Matos defiende “una apuesta clara por el autoconsumo” desde las filas socialistas. En cambio, Fernando Sabaté, consejero insular de Podemos, se pregunta: “¿Dónde está la inversión del Cabildo para poner techos fotovoltaicos en sus sedes y sustituir la compra de electricidad externa por producción propia sostenible? ¿Dónde los proyectos de centrales hidroeólicos?”

En distintos plenos, desde su entrada en el Cabildo, ha percibido cómo “hemos llevado mociones de censura, que después se aprueban, pero sin mucho debate”. En otoño de 2015, presentaron una propuesta con motivo de la Cumbre de París, actualización del Acuerdo de Kioto. “Coincidió que ese mes ejecutamos una moción para profundizar en ello, con buena intención. Ahora nos damos cuenta de que todo es un ‘si’ pero no hay nada concreto ni compromiso”. A esto, Matos responde: “llevar a cabo estas medidas supone una tramitación necesaria. Todo lleva un tiempo”.

“Lo que ocurre es que el Gobierno de España aprobó una legislación muy restrictiva, tan deficiente” que cree que ahí radica la escasa presencia de proyectos de esta índole. “La regulación del PP es un auténtico desastre”, califica. Le consterna que países como Alemania crezcan por encima ya que “no tienen tantas horas de luz solar como las tenemos nosotros”. Asevera que cada canario “quemamos una tonelada de fuel anual para abastecernos”.

Para el político, legalmente, no existe un monopolio “porque estaría prohibido”, pero si existe una “poca penetración del autoconsumo”. Para Sabaté, existen dos modelos: “tener un monopolio de una gran multinacional, (Endesa) o un modelo donde haya empresas medianas y mayores cooperativas que instalen para generar y vender la energía”. Con este último prevé un crecimiento del empleo, de la riqueza local. En definitiva, percibe un crecimiento económico para el futuro.

El Apio: una playa en secreto

  • Un enclave virgen en Tenerife donde se asientan los recuerdos de diversas familias

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Se regala. Zona privilegiada. Dos kilómetros de costa placentera. Bastante luminoso. Aislada de la Isla, cuenta con varias piscinas naturales y profundidades para sumergirse a explorarlas. Condiciones especiales para los amantes del ocaso. Servicio compuesto por el Sol, el mar y la soledad.

El Apio no destaca por la cantidad de chiringuitos donde puedes comer o beber. Tampoco es rica en equipamientos como duchas o papeleras. Sin embargo, cuando te asomas desde la cima de su ladera aciertas su diferencia respecto al resto de playas. Su litoral es rocoso debido a su origen volcánico y carácter insular. Una parte de él queda bañado por arena blanca y fina, desplazada por el mar desde sus entrañas oceánicas. El camino está colmado de tarajales, piteras y cañaverales al igual que sucede en los litorales limítrofes. Una amalgama de gris, verde, azul y blanco que atrae al disfrute de este rincón conservado por los individuos año tras año.

Esta ribera hizo que muchas familias del pueblo tuvieran su segunda residencia en ella. Existen varias chozas, construcciones rústicas a partir de materiales reciclados, principalmente de madera. En contraposición, se acentúa la presencia de varias casas de tres pisos al lado del pequeño arenal. Concepción Rivero, natural del pueblo, es una de las protagonistas de las diversas historias que han pasado por esta orilla. Lleva a su espalda más de 55 años cobijándose en la costa. Recuerda que su “caseta era pequeña. Por la noche, cogíamos hojas de palmera y sábanas para dormir. No teníamos mesas pero, poco a poco, la ampliamos y conseguimos mayor comodidad”.

“Le pueden llevar a playas, hoteles incluso a otras islas, que a él lo que le gusta es El Apio […] baja con móvil pero se desconecta de él.”

Apenas tenía 9 años cuando le llevaba el almuerzo al trabajo de su padre en El Apio. En un fogón improvisado y práctico, su familia asaba el pescado recogido. Al llegar su adolescencia bajaba con Juan Barbuzano, su marido, y después con sus hijos. Él trabajó en una finca cercana, razón por la que se instalaron allí.  “Mis hijos subían solitos todos los días hasta el colegio Lope de Guerra”, añade. La víspera del comienzo de clases suponía su viaje de vuelta a lo poblado. Es un esfuerzo formidable el subir y bajar esta ladera varias veces.“Era bonito hasta un cierto punto por el cansancio”, cuenta.

Recuerdos inmortales


Esta playa tiene el poder de generar instantes que nunca caerán en el olvido. El silencio hace que te despojes de tus defectos aparentes para disfrutar de los buenos momentos. El Apio hace que quien lo visite cuente alguna historia a sus amigos. Al igual que Concepción Rivero, quien se amistó con unas monjas que iban a este enclave. El recato ganó la batalla a la libertad y las siervas del Señor sólo mostraban los tobillos para remojar sus pies. Por eso ese charco hoy se conoce como el charco Las Monjas. En el mismo orden, los encuentros familiares son imborrables. Desde cumpleaños hasta fiestas locales, al lugar bajaba toda la gente del pueblo. “Llevaban el zurrón del gofio, pescados, vino y uvas” y así pasaban el día.

Por ello, es innegable la herencia inmaterial que tanto Concepción Rivero como Juan Barbuzano dejaron a sus nietos. Un rincón alejado de sobrerreservas hoteleras, de cobertura y de wi-fi y del combate por acomodar la sombrilla en el mismo punto que otra. La tradición por bajar a esta playa secreta va de generación en generación. “Mi nieto, Daniel, lleva las raíces de su abuelo. Aprendió los gajes de la mar desde chiquitito”. Su abuela confiesa  que “le pueden llevar a playas, hoteles incluso a otras islas, que a él lo que le gusta es El Apio […] baja con móvil pero se desconecta de él.”

Su nieto José, quien ahora tiene 20 años, observó la humildad de sus abuelos. Con una playa llena de atardeceres todos los días se puede vivir más feliz que en una ciudad con mucho ruido y poco mar como Madrid. “No suelo decir donde está para evitar que llegue un montón de gente que destroce una de las playas a las que más me gusta ir”. Para él, El Apio es un secreto inconfesable para vándalos o personas descuidadas de lo que les rodea. “El silencio que te proporciona no lo puedes encontrar en Los Cristianos y eso es una riqueza”, opina igual que su abuela, quien ahora teme más que antes su deterioro por parte de la mano humana.

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Al fondo, La Barranquera

De ahí que quieran guardar con sigilo este paraje singular. El turismo de masas no es bienvenido de la misma manera por todos. La globalización ha logrado que, al igual que muchas identidades culturales, se pierdan las excepciones. Con ello, emergen nuevas necesidades y ofertas a las que antaño se decía que no. En este caso, El Apio es una oferta con misterio. Sólo quien sepa dar con el mapa de su localización tendrá un tesoro permanente. Pero que deberá guardar permanentemente bajo llave.

La Historia en ruinas

Los isleños estamos rodeados de azul en nuestros litorales. Playas de arena al sur, callaos al norte, al igual que montañas volcánicas en el núcleo insular. Tenerife tiene muchisísimos encantos, los cuales comencé a describir hace poco con un arco con capricho. Hoy dejo a un lado la orografía característica de la Isla para dar paso a sus tesoros históricos. Hoy dejo a un lado el sur para no perderme el norte. Hoy te llevaré hacia la costa realejera.

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Antes de comenzar cabe destacar que es un lugar cuyo acceso está restringido por razones obvias. Son sorprendentes los cedes de suelo producidos. Y más te puede sorprender el vídeo que dejo boquiabiertos a los periodistas de The Sun, de la prensa británica. Por eso, y de antemano, expongo el riesgo que supone visitar estas ruinas al pie de acantilado.

 

¿Qué conocemos de esta longeva edificación? La Gordejuela fue una estación de bombeo ubicada en el Paraje Protegido de la Rambla de Castro. Este elevador de aguas cobijó la jornada laboral de muchos trabajadores en 1907. Sus propietarios pertenecian a la familia Hamilton, cuya empresa era la Hamilton & Co. Por su apellido queda claro que se trataba de empresarios extranjeros, exactamente, de Reino Unido. Desde allí, lograron transportar a este municipio la primera máquina a vapor de la Isla.

“Retumba un fragor que se suma al bullir de las olas; son las cascadas de Gordejuela, que se precipitan, en una sucesión de saltos, desde lo alto de la ladera para derramarse en transparentes cortinas de agua al pie del acantilado”. 

Sabino Berthelot

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El agua ascendía hacia un embalse situado a dos kilómetros gracias al empuje de las bombas de vapor. Estas cinco plantas convivieron con uno de los mayores nacientes tinerfeños. Este es un grabado de J.J.Williams donde se puede apreciar la gran cascada de esta costa vertical.

¿Por qué me gusta hablar de lugares escondidos como estos? La historia de Canarias no será igual de relevante que la de China o la de Cuba. No dejo de pensar que si nosotros como habitantes de un lugar, sea isla o península, no conocemos de dónde venimos, ¿quién lo hará? La Gordejuela es una página del libro que cada uno debemos guardar en nuestro estante. Ya que no queda casi nada de ella, ¿qué menos que conocerla mejor? La conocí hace poco. Me da pena que nadie se haga responsable de su mejora como patrimonio histórico-industrial. Me da pena que todo lo valioso muera.

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La experiencia del evacuado

Una tarde soleada y maravillosa para adentrarse en algún rincón espectacular. Todo empezó con un “vamos para Teno” y acabó en un “¿cómo saldremos de aquí?”. Empezó como una simple vuelta y acabó convirtiéndose en un shock del que aún estoy saliendo.  Vi el mar azotado por el viento por lo que se lo advertí a mi pareja. Pensé en una temprana marcha. Eran las 16.30 horas cuando llegamos, las 19:20 horas cuando decidimos regresar al coche. Sentados, escuchamos cómo un hombre le pregunto a un joven en bicicleta: “¿No te dejaron pasar con ella?”. La respuesta fue negativa. Pero no pusimos suficiente importancia. b

De pronto un helicóptero de emergencias no paraba de dar vueltas encima de los 60 coches aparcados. Lo primero que pensamos fue en un ahogamiento o algo parecido.  Por lo que mi chico me dijo: ” mejor vámonos, por si acaso necesite aterrizar por aquí”. “Máquina, ¿no saben nada?” nos planteó un muchacho al vernos la intención. “La carretera se derrumbó, no vas a poder pasar el coche de aquí a un mes”, explicó. Nuestra cara de incredulidad nos delató. Enseguida se lo contamos a nuestros padres. Una sola llamada a cada uno porque apenas teníamos batería y cobertura. Y aumentó el desconcierto al acordarnos de que el lunes tenemos previsto un viaje a La Palma en el que nos llevaríamos el coche. Un guardia civil se acercó para informarnos de que lo mejor era aguardar hasta tener mas datos. 174 personas, entre ellos 50 niños y 6 animales, aisladas de la Isla, valga la redundacia.

Se abrieron las puertas de la cooperativa de tomates de Teno. Aparcamos el coche dentro ya que frente al viento o cualquier otra adversidad mejor tenerlo en buen paraje. La gente no dejaba de hablar de lo ocurrido. “Acabo de llegar de Santa Cruz y pasaron apenas 25 minutos desde que pase por ahí con mis hijas” advertía el dueño de un chalé próximo a la costa, quien habilitó el mismo para abastecer a los niños y a sus madres. Un vecino de Tacoronte  pensó darse la vuelta y no seguir por el viento. Pero prefirió continuar y disfrutar de Teno y lo que le tenía guardado.

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Imagen: Daute Digital

A pesar de todo había gente que se tomó esto como una aventura. Entre ellos, nosotros. Aunque la incertidumbre nos mataba. ¿Cómo y cuándo regresaríamos? La Guardia Civil nos reunía en una sala de dicha cooperativa para mantenernos al tanto de todo. Nos avisaron de que formaríamos grupos de 8 y 17 personas para partir en helicópteros de tales asientos. Una familia que estaba enfrente nos preguntó si íbamos solos y nos ofreció formar un grupito de 8 para salir juntos. La unión hace la fuerza. La misma señora que, muy amable,  me ofreció su toalla para cobijarme un poco del frío que hacía. Allí todos íbamos en ropa de verano. A pesar de ello, y no como desinforman muchos medios, no teníamos ni mantas ni comida solo un par de garrafas de agua y amparo.

Después de 5 horas desalojamos la instalación. Nos dirigimos hacia la carretera convertida en una improvisada pero práctica pista de aterrizaje. En una furgoneta esperamos nuestro turno. En una de estas, Jose vino a mi para salir en el próximo vuelo. Cuando llegamos frente al helicóptero nos pidieron que mejor marcháramos en el siguiente porque habían 8 y no cabíamos. Hasta que por fin vino nuestra oportunidad para salir de aquel lugar desierto. “Agarren todo y no dejen que nada se les vuele”, nos pidió una autoridad. Nunca me había montado en un H18, el helicóptero del Ejercito de Tierra. “Buen vuelo”, nos deseó el primer guardia civil que nos avisó de lo ocurrido por la tarde, quien se mantuvo allí en todo momento. Antes de subirme me fije en cómo lo hacia el que tenía enfrente para no parecer patética. Me senté, busqué el cinturón y me agarré de los dedos de Jose sobre los que descargué mi miedo. El militar de delante nos dio el okey con el dedo. La primera vez que volaba y era de noche sobre unas montañas completamente verticales. Madre del amor hermoso.

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Imagen: Carreteras TF

Mis ojos divisaron todo lo que podía: un norte iluminado, el faro de Buenavista alumbrando la costa y las olas bañando la costa. Era precioso. Y encima gratis. Fin del viaje. Cuando salimos me recordó a las típicas escenas de películas cuando acaparas toda la atención de los servicios de emergencia y de la Cruz Roja. Me sorprendió ver a tantos medios de comunicación entrevistando a Carlos Alonso, presidente del Cabildo de Tenerife. Nos dieron una manta, nos condujeron hacia una salita donde habían víveres, bocadillos, jugos, galletas… Nos atendieron en todo momento incluso un voluntario nos dio otra manta mas para resguardarnos del frío que llevamos desde Teno a Garachico.

Tras dar nuestros datos, ingresamos en una guagua que nos llevaría hasta nuestro Valle. Eramos los únicos que vivíamos en Valle de Guerra porque la mayoría pertenecían a La Orotava, El Realejo, Los Silos, Buenavista… Entró el chófer, se dirigió a nosotros diciendo “la gasolina no me da para llegar a Valle de Guerra, mejor bájense que mi jefe les lleva”. Dicho y hecho. Nos trajeron a casa en coche. Llegamos sobre las 2:15 horas de la madrugada. Por lo que no pudimos pedir mas ni dejar de agradecer el esfuerzo de transportar a su domicilio o servir a cada afectado si asi lo necesitaba. Ahora queda una nueva mirada al reloj para que puedan sacar el coche de ahí y viajar tranquilos. Pondré doscientas velas para que así sea. Es una verdadera aventura el entrar dentro de la noticia, ver cómo funcionan los Planes de Emergencia y la reacción de las autoridades ante tal situación.

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Imagen: Daute Digital