Él no lo haría.

“Hasta que uno no ha amado a un animal, parte de su alma permanece dormida.”
France, Anatole (1844-1924) Escritor francés, Premio Nobel de Literatura en 1921.

España es uno de los países europeos donde mayor abandono animal se produce cada año ya que son unos trescientos mil los que andan vagando por la carretera, fundamentalmente perros.  Solo en la comunidad autónoma de Madrid se abandonan diez mil animales. La Rioja, Baleares, Canarias y Navarra son las Comunidades Autónomas con mayor índice de animales recogidos. Y, desmitificando, no es el verano la estación donde mas se abandona. Si bien es cierto que el porcentaje de perros recogidos en el segundo cuatrimestre (35%) es ligeramente superior a los otros dos, la diferencia entre las recogidas que se producen los meses de mayo a agosto y el resto del año es casi nula.

 Desde que adoptas a un perro –como a cualquier otro animal- todo se torna diferente en cuanto a tu rutina. Una responsabilidad que has acogido para darle de comer, vacunarle, enseñarle a no morder las cosas ni a las personas,… Todo ello, dentro del día a día. La cosa se complica cuando tu pareja te pone en la tesitura de elegir con quien quedarte, cuando cambias tu casa terrenal por un bloque de pisos donde no se permiten animales, cuando se pone tan enfermo que requiere unos cuidados especialmente especiales. Algunos, incluso, argumentan  que es imposible mantener a un animal en la época de crisis en que vivimos. post

‘Atrocidad’ es la palabra que define este tipo de actos. Una de las razones para calificarlos de este modo es la incoherencia que presenta el convivir con él para, después, dejarlo fríamente en cualquier descampado, arrancar el coche e irse. Irse difuminando aquellas veces que te ha esperado detrás de la puerta cuando llegas del trabajo. Aquellos movimientos de cola que mostraban su alegría cada vez que le sirven de comer. El animal no es un superviviente nato. Aun no he visto a un perro bien nutrido en apariencia y abandonado, simultáneamente. Ahora, aquel perrito que dieron como regalo no es mas que otro ser vivo indefenso que sufre el egoísmo y la falta de empatía de los humanos. Otro ser vivo que vagabundeará por las calles en busca de comida y cobijo.

El animal abandonado sufre estrés, agonía, pérdida de confianza, entre otras consecuencias, favorenciendo la aparición de enfermedades, accidentes de tránsito, suciedad en la vía publica, costes económicos, etc.

Ya que nos contextualizamos en un Estado de Bienestar, el Gobierno debe de actuar unificando sus fuerzas para evitar este tipo de actos. Porque, entre otras cosas, España carece de una legislación que regule este drama de forma absoluta, es decir, son las comunidades autónomas quienes adquieren sus competencias y las ejecutan a su manera. Pero, vivimos en un país donde los corruptos viven aun en sus chalets y, donde los perros o gatos que han servido de compañía en un hogar, son abandonados en el arcén de alguna carretera hacia ninguna parte. El abandono, en el Código Penal, sólo es delictivo si tiene capacidad potencial para poner en peligro la vida o integridad del animal. Esta falta solo incluye abandono con evidente carencia protección para el animal. Otros tipos de abandono donde, por ejemplo, el propietario simplemente deja el animal atado a un árbol queda exento del alcance de la ley. Los socialistas han intentando hacer hincapié pidiendo al Gobierno “una ley marco de bienestar animal que armonice toda la legislación existente en las distintas Comunidades Autónomas de forma consensuada con todas las fuerzas políticas y agentes sociales implicados”. A pesar de ello, no ha habido mas noticias desde estas declaraciones recogidas en 2014.

Sabemos que son numerosas las asociaciones de animales que se movilizan en contra de ello, en cada ámbito geográfico posible. En el ámbito nacional destaca la acción de la Asociación Nacional Amigos de los Animales (ANAA), una entidad madrileña y altruista que, desde 1992, intentan conseguir una mayor sensibilización y respeto hacia los animales. ANAA combina su actuación con la de la Coordinadora Estatal de Protección Animal (CEPA), trabajando con denuncias, propuestas legislativas y campañas de concienciación.

Tenemos que alejarnos del pensamiento convencional de que las protectoras animales ya los recogerán de donde se hayan abandonado. Una de las soluciones que podemos emprender es aumentar el número de charlas educativas que se dan en los colegios e institutos. Las bases de una sociedad libre de abandono animal reside en la educación que se les dé desde los adultos a los mas jóvenes. Tienen que aprender que somos casi iguales a los animales, salvo por la evolución de nuestra especie –aunque muchos no han evolucionado del todo cometiendo esta barbaridad. Tienen que aprender a empatizar con la naturaleza y dejar de ver a los animales como un objeto, como un regalo, un juguete con el que dejas de jugar cuando ya no te convence tanto como la primera vez. Para ello, debe haber profesionales, sobre todo de dichas asociaciones, que impartan recursos que  hagan a los jóvenes concienciarse de que el abandono animal no es ni la mejor ni la única solución como se lo han pintado muchos adultos, en el sentido físico de la palabra.

Los medios de comunicación juegan un papel crucial en este tipo de campañas. La publicidad institucional debe darse cada día y cada noche, los reportajes acerca de la situación de los animales que han sido abandonados deben aumentar. Porque los medios tienen una mayor difusión que cualquier organización animalista, por muy grande que sea. El periodismo es una profesión que, entre otras cosas, debe fomentar la concienciación social en relación con determinados temas. ¿A caso es mas importante sostener a un programa de prensa rosa donde la gente se grita y deshonra? Por la respuesta negativa a esta cuestión, los medios deben analizar su papel y dar su brazo a torcer a favor de los animales.

Hay un mundo de información, dentro del desarrollo de las redes sociales, para los propietarios donde pueden encontrar otras mejores soluciones al abandono. Si se nos hace imposible mantenerlo, debe haber otra persona de confianza a quien dárselo o procurándole otro hogar. Además también existen sociedades protectoras para que entre en un programa de adopción. Pero, siempre, intentando que tenga una muerte digna y no como se la propiciamos al olvidarnos de su existencia. Dicho esto, la información existente es más que suficiente para poder afrontar una situación difícil y no acabar abandonando al animal. Porque, él no lo haría.

Reportaje interpretativo realizado para la asignatura de Literatura y Periodismo. 

Publicado por

Itziarperc

El Periodismo es el oficio mas bonito del mundo. Y yo quiero formar parte de esa maravilla, comunicar.

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